viernes, 17 de febrero de 2012

Europa League: el césped y los equipos españoles

Atlético de Madrid, Valencia y Athletic Club se mueven con el balón, forman un campo magnético de jugadores con que imanar el esférico y, además, son especialmente pragmáticos. Levantinos y madrileños regresaron a España con sendas victorias y tienen los octavos de final más cerca que el cuadro vasco y los tres buscarán definir la clasificación en casa. Por partes:

El Estadio Luzhniki fue proclive al Athletic hasta que Maicon y Caicedo explotaron en el segundo tiempo sus virtudes físicas (2-1). Fieles a su estilo, los hombres de Marcelo Bielsa nunca rifaron la pelota, ni siquiera para sacar el balón desde la defensa en un campo con un color entre verde y marrón por la nieve más propio de las texturas de un videojuego. El fútbol del conjunto vasco dominó al entretiempo gracias a un gol de Muniain tras un eslalon interminable de Susaeta y Llorente, impreciso, malgastó dos ocasiones que se antojaron decisivas por la reacción del Lokomotiv. Más frescos, los rusos ahogaron los triángulos de combinación de los rojiblancos y explotaron la lentitud de Amorebieta en la defensa. Bajo los palos tuvieron a un portero brasileño atípico, Guilherme, con camisa de manga corta en el frío moscovita; reflejos de lince para sacar una desesperada chilena de Muniain.

Un obús desde fuera del área despistó a Courtois. Colocado de forma tardía para atrapar el disparo a media altura, su pecho lo repelió y Miroslav Klose se convirtió en el primer jugador que le marca al Atlético de Simeone. Pero ni el gol ni el raro error del portero cedido por el Chelsea cambiaron la propuesta del equipo. Suárez y Gabi para recuperar y generar el primer pase, Diego y Coke bailando entre líneas, Adrián aportando fundamentos técnicos y fantasía para que Falcao pusiera el olfato de goleador en la competición de la que fue el mejor jugador el año pasado. La Lazio, muy inferior, quedó muy lejos de la imagen del tercer equipo de la Serie A; el Atlético vive ya estabilizado en el cielo tras el placentero despegue del año 2012 (1-3).

El césped fue protagonista en los tres partidos de los equipos españoles. El del Olímpico de Roma, para bien, lució regenerado tras el paso del VI naciones de rugby el fin de semana. Al Valencia no le tocó lidiar con la nieve de Moscú ni con otros deportes, pero el Britannia Stadium se ensanchó para la batalla. Más distancia para los vuelos desde la banda de Delap y Shoton, buscando a un Peter Crouch que empleó manos y brazos dejando de lado el reglamento para porfiar en el aire. Espejismos del Stoke City, vencido por la banda izquierda del Valencia (0-1) y la excepcional aportación de Feghouli y Jonas. Los titulares se los quedó Mehmet Topal por su zapatazo a la escuadra derecha. La potencia, sin control, a veces deja obras de arte como la del silencioso turco. El anuncio de Pirelli no siempre lleva razón.

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