jueves, 11 de noviembre de 2010

"Clásico" con calzador



Finalmente se ha confirmado. El Barça - Madrid se jugará el lunes 29 de noviembre. Resaca electoral en Cataluña, laborable en toda España. Se ha cumplido lo que ni ambos clubes ni el aficionado general querían. Una devaluación sin precedentes del partido más internacional de La Liga.

Ni blaugranas ni merengues estaban por la labor de jugar el "clásico" un lunes. Tienen voz, pero no voto, que para eso reciben ingentes sumas de dinero de las televisiones. Sin embargo, la reflexión de Jorge Valdano es sumamente acertada. La Liga se ha definido en estos últimos años por la celebración de estos choques, fruto del frenazo que han sufrido otros clubes en este tiempo. Sevilla, Valencia, Atlético de Madrid -el Deportivo es un caso extremo- sufren en carne propia las dificultades de enfrentarse a una realidad futbolística y económica difícil, ante el empuje y la permisividad de los poderes con los dos grandes de la competición. El Barça - Madrid concentra la atención del mundo entero como pocos acontecimientos. Ningún partido entre clubes es tan seguido ni suscita tantas reacciones. Aunque sea un lunes y con calzador, este próximo enfrentamiento no será menos. La pregunta es: ¿le sale más rentable a Gol TV o a Digital + que el "clásico" sea el lunes en lugar del domingo? Y otra pregunta: ¿cuánto han presionado los políticos catalanes para que no coincidiera con las elecciones a la Generalitat?

Hace ya tiempo esta sociedad se adentró sin vuelta atrás en el siglo XXI. En lugar de avanzar, el fútbol español permanece aletargado, en constante regresión. Mientras que en Inglaterra los horarios de la Premier League llevan estructurados meses y cada equipo conoce las fechas exactas de sus encuentros, en España se lleva el concepto del "tarde y mal", por designio de las televisiones. Plataformas que quieren copar, a ser posible, toda la semana con su producto: fútbol el viernes, el sagrado fin de semana, fútbol el lunes y las competiciones europeas (martes - miércoles - jueves). Planificación perfecta, si se tuviera en cuenta a los clubes. Mientras los equipos ingleses reciben un reparto equitativo para todos por los derechos televisivos, en España nos lamentamos de que los dos grandes casi alcancen los cien puntos. Y, muy español, nos preguntamos "por qué". La solución es mirar a ligas más avanzadas, le pese a los grandes o no, para intentar que haya más lucha y mayor competitividad hasta el final de la temporada. Real Madrid y F.C. Barcelona son los dos únicos equipos de Primera que pertenecen a sus socios, es decir, que no son "sociedades anónimas deportivas". ¿Por qué ese trato de favor con unos y no con otros? Es momento de que actúen en la Federación, han de ser ellos quienes guíen a los clubes y no las televisiones. Aún soy joven, pero algo conozco ya del modus operandi patrio que tanta mala reputación nos ha dado allende nuestras fronteras, método que seguimos aplicando sin remedio.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La columna de los lunes: balance del derbi, crónicas de F1 y el adiós de un grande



Aunque el ciclo deportivo, como el año, esté cercano a expiar, son muchos los acontecimientos que mantienen viva la llama del periodismo deportivo en este frío noviembre. Tres son los focos a abordar por esta columna. Tres momentos del domingo. Por orden cronológico, son los siguientes:

1 - Gran Premio de Brasil de F1: Alonso sale vivo de Interlagos


Después de la difícil clasificación del sábado, con condiciones poco favorables para el Ferrari del astuariano, la carrera de ayer domingo se preveía como un reto considerable para Alonso. No lo veía así el interesado, que se quitaba toda la presión y se la dejaba a sus rivales por el título. Evidentemente, el piloto oventense era plenamente consciente de que él también debía luchar para mantenerse en el liderato y llegar a Abu Dhabi, última cita del año, con sus opciones de título intactas.

Por primera vez en este tramo final de la temporada, el binomio Alonso - F10 partió en la salida sin problemas. Desde su quinta posición, el piloto de Ferrari fue espectador privilegiado de la cruenta batalla entre Hamilton y Webber por la tercera posición. El australiano de Red Bull apuró la frenada y en la S de Senna se acabó la efímera lucha. Por delante, Vettel ya había adelantado al novato "poleman" Hülkenberg. Webber haría lo propio poco después. Alonso, ante tan negativo panorama, se exigió lo máximo de sí mismo y de su monoplaza, tiró de experiencia para provocar el error de Hamilton tras la frenada de la curva cuatro y trabajó sobremanera para adelantar al Williams del alemán, al que superó por la mejor tracción de su Ferrari a la salida de la misma curva. Pero en las siete primeras vuelta los Red Bull ya habían puesto un mundo de por medio. Doce segundos entre Vettel y Alonso -unos diez con Webber- ante los que no había nada que hacer salvo rezar. Vitantonio Liuzzi oyó las súplicas ferraristas y estrelló su Force India en la primera curva. Pelotón agrupado con dieciséis vueltas por delante. Tras deshacerse de multitud de pilotos doblados, Alonso se dedicó a volar sobre la pista del autódromo José Carlos Pace, haciendo una de las cosas que mejores resultados le han dado: presionar al rival. Esta vez, sin embargo, Webber no cedió. No hubo error del piloto de las antípodas, con lo que Red Bull se aseguró el doblete y su primer título de constructores. Han llegado a la cumbre en seis años, toda una proeza automovilística. Por su parte, el asturiano se mostró satisfecho con el trabajo realizado.

Jaime Alguersuari realizó una carrera muy consistente, exhibiendo su sólido pilotaje. Una vez más se quedó a las puertas de los puntos. Un adelantamiento del fogoso Kobayashi en las vueltas postreras le dejó con la miel en los labios. Desde la pole, Hülkenberg cayó al octavo puesto. Tiene madera de gran piloto, pero aún le falta saber administrar mejor los momentos importantes de carrera. Bien es cierto que tampoco pudo hacer más con el ritmo de carrera de su Williams. Así las cosas, Alonso aventaja ahora a Webber en ocho puntos y a Vettel en quince. Si gana el australiano, el de Ferrari ha de acabar segundo. La clasificación del próximo sábado (14.00 h) se antoja decisiva. Echen cuentas, esto está al rojo vivo.

2 - Real Madrid 2 - Atlético de Madrid 0: el Madrid jugó con fuego


Las portadas de los diarios deportivos de la capital reflejan el efecto de Ricardo Carvalho en el partido de anoche. Muy discutido por algunos sectores del periodismo por su edad, 32 años, el internacional portugués está cuajando un inicio de temporada excelente. Rápido en las coberturas, maestro al corte, expeditivo y con vocación atacante. En una anticipación suya en el mediocampo nació el primer gol blanco, que él mismo culminó en el área del veinteañero De Gea. Triste aniversario para el portero atlético, que se equivocó en el segundo gol. Dejó un enorme hueco al colocar la barrera que Özil no desperdició (Reyes, mal colocado en el primer palo, también pudo haber hecho más).

La salida fulgurante del Madrid pronto se calmó con los dos goles, y dejó paso a un toma y daca en el que el conjunto del Manzanares salió mal parado. Lo intentaron de todas maneras, pero la falta de puntería y el habitual buen hacer de Casillas bajo los palos evitaron que los de "Quique" Sánchez Flores recortaran distancias. Reyes pide a gritos una oportunidad con la Selección. Forlán estuvo voluntarioso y el palo evitó que un trallazo del charrúa desde fuera del área acabara en la red. Y el "Kun", como siempre, todo chispa, pero sin acompañamiento en ataque. Valera se sumó más al ataque que Filipe Luis, la defensa pagó el precio de jugar su primer partido juntos y Tiago y Mario Suárez no pudieron con el músculo de Khedira y el cerebro de Xabi Alonso. José Mourinho debe prestar atención, no obstante, al descontrol en la medular que se genera en los minutos finales de cada partido. Ese intercambio de golpes favorece a los blancos en la mayoría de ocasiones, pero los grandes equipos son los que sacan partido del caos. Por suerte para los de Concha Espina, el Atlético no lo hizo.

3 - Haile Gebreselassie: se retira un elegido


Con treinta y siete años deja el atletismo el etíope de la eterna sonrisa profidén. Uno de los iconos más humildes del deporte moderno. Aún ambicioso tras una carrera excelsa, llena de triunfos y de récords en todas las distancias en que compitió, "Gebre" quería competir por primera vez en la Maratón de Nueva York. Lo intentó pese a una tendinitis en sus rodillas, que dijeron "basta" en el kilómetro veinticinco.

Genéticamente elegido para el atletismo, adaptado a la perfección a las condiciones de altura del altiplano de su Etiopía natal, se retira un deportista cuya carisma no entiende de lenguas ni países, que se ganó la vida corriendo y con el que el mundo disfrutó los últimos veinte años de sus proezas y también de sus derrotas. Porque Haile es igual de digno cuando gana y cuando pierde. Un ejemplo de constante superación para sus paisanos etíopes. Los niños sueñan con ser como él. Y él sueña con seguir mejorando. Para siempre queda instalado en el olimpo de los mediofondistas, con leyendas como Paavo Nurmi, Emile Zatopek o Abebe Bikila. Empresario de éxito en su país, se especula con su entrada en política. Su retirada plantea dos cuestiones: ¿podrá Kenenisa Bekele, su heredero natural, con todos sus récords? Y la segunda: ¿le darán el Príncipe de Asturias del Deporte 2011?

martes, 2 de noviembre de 2010

A.S.O. y el Bosque de Arenberg




La semana pasada varios medios digitales se hicieron eco de las palabras de Joel Lainé, Director de la París - Roubaix. Este caballero, cuyo nombre hasta ahora no resultaba para nada conocido, ha generado con sus declaraciones al diario belga Het Nieuwsblad todo un torrente de críticas hacia su persona y hacia la ínclita organización que representa, la Amaury Sport Organisation o A.S.O.

Resulta cuanto menos paradójico que el señor Lainé pusiera en duda la inclusión del Bosque de Arenberg en la París - Roubaix de 2011 nada menos que en el periódico que organiza el otro "monumento" con pavés, el Tour de Flandes. Ya de antemano el mes de abril nos asegura comenzar con las espectaculares imágenes de los mejores flandriennes serpenteando sobre el rocoso adoquinado del Kapelmuur, cada corredor luchando contra su propio límite, concentrando sus fuerzas en subir "a golpe de riñón" hasta la gloriosa capilla de Geraardsbergen.



Sin embargo, poner en jaque la presencia de este símbolo del ciclismo de antaño, cuyo nexo con el tiempo presente es su tardía aparición en el "Infierno del Norte" -1968-, es dar lugar a que uno de los santuarios del ciclismo deje de brindar a los aficionados una imagen. La imagen. Hay carreras cuyo peso está por debajo de la simple imagen de una motocicleta, cámara a ras de asfalto, enfilando a sesenta kilómetros por hora esa recta eterna, infinita, en la que el asfalto deja paso al irregular y traicionero adoquín. Es el pavés en estado puro, es Arenberg, es la París - Roubaix.

Algunos argumentarán que el consabido Bosque es más plástico que decisivo. Puede ser. Ciclismo y belleza son hermanos siameses desde su mismo parto. Pocos deportes transmiten tanta belleza como lo que representa ver a todo un pelotón adentrarse en el mismísimo corazón del infierno. Sin frenos, acelerando más y más hasta que ese binomio tan especial ciclista - bicicleta comienza a temblar y a deslizarse sin rumbo fijo por entre los miles de aficionados que les jalean como a héroes. Arenberg ya no decide la carrera como antaño, pero sí evidencia la primera selección entre quienes se jugarán la victoria en tramos posteriores o, a la postre, en el velódromo de Roubaix.


Entrar en la dinámica de eliminar tramos de pavés per se, sin motivo aparente, puede sumir a la París - Roubaix en una espiral negativa que la haga perder su sabor de antaño. Si el Bosque de Arenberg está dañado, entonces no habrá problema. Pero si los dirigentes de A.S.O. desean suprimir esos casi tres kilómetros de superación personal por las buenas, estarán tirando piedras contra su propio tejado. Seán Kelly afirmó aquéllo de una París - Roubaix sin lluvia no es una París - Roubaix. Sin Arenberg, será menos Roubaix. Si quieren recortar kilometraje en el Tour, adelante. Pero no deben desprenderse del espíritu de las carreras del pasado, carreras que resultan más atractivas que muchas vueltas por etapas. Todo esto quedará visto para sentencia el 15 de diciembre, día de la presentación oficial de la próxima edición de la Roubaix.

PD: Cyclingnews.com que Fabian Cancellara se plantea correr la Vuelta al País Vasco y renunciar a Flandes y Roubaix para preparar su salto a la Lieja - Bastogne - Lieja. La ambición del flamante tetracampeón mundial contrarreloj es respetable y cuanto menos elogiable. Pocos corredores en el pelotón actual -Gilbert es quien surge inmediatamente- comparten similar actitud. Sólo él parece predestinado, por el momento, a intentar lograr los cinco "monumentos". A finales de abril la preparación y la fortuna decidirán si el nuevo fichaje del "Luxembourg Pro Cycling Project" obtiene su objetivo. Con los hermanos Schleck en liza, ¿habrá entendimiento entre los tres?