lunes, 25 de octubre de 2010

Deporte y política: universos paralelos



Por motivos de trabajo, quien suscribe estas líneas acudió el pasado miércoles a un acto llamado "Lo mejor del fútbol", organizado para promocionar el fútbol femenino. De las más de cuatro horas que duró el evento, comprendido por varias ponencias, ni la mitad fueron dedicadas al verdadero y capital motivo del mismo. El fútbol femenino brilló por su ausencia en las intervenciones de políticos representantes del Gobierno, que decidieron que éste era el sitio adecuado para vender a los espectadores la ya consabida idea de "igualdad".

Había expectación por escuchar la intervención de Jaime Lissavetzky. El Secretario de Estado para el Deporte -que había declinado acudir a un acto a nuestra facultad el viernes anterior- estuvo brillante en su alocución, pues es un político que domina la escena como pocos. Pero se equivocó de lugar. Basta decir que durante sus quince minutos de discurso tan solo pronunció tres veces "fútbol femenino". Los números cantan. El hombre que sale en todas las fotos de los triunfos de nuestros deportistas entendió que promocionar las ayudas del C.S.D. (Consejo Superior de Deportes) era el camino a seguir. Por suerte para él, no tuvo que soportar las soporíferas intervenciones de sus colegas de profesión. Lissavetzky se disculpó y discretamente salió del salón de actos del INEF para acudir a una entrega de premios en el País Vasco.

El propio decano del INEF, Javier Sampedro, había iniciado el acto en idéntica línea a la de los representantes gubernativos. Bibiana Aído estaba anunciada como ponente, pero debido a la "crisis de Gobierno" vivida en aquella fría mañana declinó la invitación. En su lugar habló Isabel Martínez, Secretaria del Ministerio de Igualdad, Bienestar Social y Salud, que intentó vender un mensaje de cerrazón del deporte a la entrada de la mujer y se reafirmó en su compromiso por eliminar los "usos lingüísticos sexistas en el deporte". Permítamese la ironía, pero a lo mejor dentro de unos años hablaremos de futbolistos y futbolistas. ¿Qué tendrá que ver eso con ayudar al fútbol femenino?

Cerró el acto Silvia Ferro, miembro del ya citado C.S.D. y Directora de los programas "Mujer y Deporte", que mezcló su exposición sobre los programas del órgano deportivo español con su tesis política sobre la igualdad. Después de cuatro horas sentado, la silla acolchada me parecía una tortura ante el sopor que estaba pasando.

Por encima de todo, salí del acto con la ingrata sensación de que las personas que más tenían que decir, que denunciar y que proponer, fueron las que menos tiempo dispusieron para ello. Una interesante tertulia moderada por la ex - Ministra de Cultura, Carmen Calvo -que habló casi tanto o más que los intervinientes, ¿adivinan de qué?- sirvió para que la capitana del Rayo Vallecano Femenino, Natalia De Pablos, se desahogara ante la falta de apoyo de la Federación Española de Fútbol. Lo mismo expresó la Presidente del Atlético Féminas, Lola Romero. Fernando Mata, Vicepresidente de la A.D. Torrejón, dejó claro su malestar hacia la RFEF, que "brilla por su ausencia". La gente que vive día a día la situación crítica del fútbol femenino, que sabe lo difícil que es crear un equipo de chicas de la misma edad, que ve cómo chicas de Cuenca tienen que viajar varias veces por semana a Madrid para entrenar, esa gente que sufre a diario la exclusión de los medios apenas tuvo media hora para gritar a los cielos su agonía. Los políticos se consideraron más importantes y aglutinaron gran parte de las cuatro horas para exponer discursos vacuos, sin fondo pero llenos de forma, que estaban relacionados con el fútbol femenino gracias al término "mujer".

El Presidente de la Liga de Fútbol Profesional, José Luis Astiazarán, tendió su mano a la liga femenina en su intento por lograr mayor notoriedad. El mismo discurso de unión y concordia pronunció Luis Rubiales, Presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, que animó a las mujeres a que concreten sus intentos por crear un sindicato de fútbol femenino. Para acabar el repaso al acto, uno de los gurús del márketing en España, Ignacio Maldonado, responsable de dicho área en el BBVA, expuso los criterios que llevan a una gran empresa como la suya a patrocinar competiciones como la Liga o, más recientemente, la NBA. Tanto Rubiales como Maldonado dejaron claro que lo primero que ha de buscar el fútbol femenino debe ser la "autofinanciación".

Resulta paradójico que quienes verdaderamente tendieron la mano a las representantes del fútbol femenino no fueran los políticos. Gente que hace lo que sea menester para arañar un puñado de votos. Parece que no han visto demasiado beneficio en ayudar al fútbol femenino. Es una pena que quienes más deben ayudar a potenciarlo sean los que ofrecen un discurso más alejado de la cruda realidad del deporte. Crisis contra quimeras. ¿Será que los extremos se atraen?

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