jueves, 9 de septiembre de 2010

Andy Schleck: reflejo del nuevo ciclismo




Desde siempre han existido en el ciclismo corredores a los que les ha gustado salir de fiesta. Divertirse está dentro de la condición humana. Andy Schleck, Stuart O'Grady y Fabian Cancellara son ejemplo de ello. Pero en el caso del luxemburgués, su apego por la noche española va aparejado a una evidente desgana a la hora de tomarse la Vuelta a España como una carrera para rellenar el expediente. Salvo su excelente Tour y su fugaz paso por las clásicas ardenenses, Andy ha pasado por completo del resto de carreras esta temporada. Ahora sólo le quedan un par de carreras en Italia, cuyo punto culminante es, como cada año, el Giro de Lombardía. El quinto y último "monumento" del año al que deseamos que vaya a hacer algo más que inscribirse en el control de firmas. Lejos quedan ya sus series de calidad en Suiza y sus fulgurantes prestaciones en el julio francés.

Más allá de los detalles de la expulsión, parece claro que ni O'Grady ni Schleck se la esperaban. El australiano ve seriamente trastocada su preparación para el mundial de Melbourne. "He perdido dos semanas de preparación", ha comentado sobre su abandono forzoso. El ganador de la París - Roubaix de 2007 quiere brillar en su casa. Por lo visto, estaba más que capacitado para compaginar las salidas nocturnas con kilómetros de calidad en la Vuelta. En el caso de Andy, ha venido de turismo, como el año pasado. Por informaciones como la del compañero del diario "As", José Andrés Ezquerro, su idilio con la noche comenzó ya en Sevilla. La excusa de ayudar a su hermano Frank carece de credibilidad. Reconoce que ha violado el código interno del equipo "Saxo Bank", pero considera que la expulsión es una decisión demasiado severa. Piensa el ladrón...

Evidentemente, la sanción de Bjarne Rijs para con el australiano y el luxemburgués sería muy distinta si obviamos el hecho de que ambos abandonan la disciplina del director danés el próximo año. Por ello se ha salvado Fabian Cancellara de seguir el mismo camino que sus dos compañeros. Por ello y por el hecho de que está implicado en carrera, éste sí, tratando de escoltar a Frank Schleck en los kilómetros finales de las etapas llanas. Y por la razón fundamental: el suizo aún no ha deshojado la margarita de su futuro. Tiene sobre la mesa una oferta espectacular del "BMC", otra del "Team Sky" y persisten los rumores sobre el interés del nuevo equipo de los Schleck. Con un año de contrato aún por cumplir, Rijs ha de pisar sobre seguro y valorar el comportamiento del suizo con el mayor tacto posible.


En cualquier caso, en esta semana en la que se ha muerto un hombre que era todo pundonor sobre los pedales como Laurent Fignon, queda claro que los valores en el ciclismo están cambiando. Sí, los grandes han salido siempre, desde el mismísimo Anquetil hasta Coppi, pasando por Maertens o el malogrado Vandenbroucke. Con la diferencia de que antes el hambre de los ciclistas, bien por el origen humilde de muchos de ellos, bien por el hecho de estar bajo el paraguas de un ciclismo más puro, de ataque, hacía de cualquiera de los arriba citados favoritos indiscutibles en casi la totalidad de las carreras que disputaban. Gente que agrandaba su palmarés al tiempo que su leyenda. Esa es una tendencia que desgraciadamente está en claro declive. El sancionado Valverde, "Purito" Rodríguez, Zabel, Contador, Bettini o Gilbert son los últimos ejemplos de gente que gana desde febrero hasta la caída de las hojas italianas. Veremos si las medidas tomadas por la UCI para el año 2011 ayudan a revertir tan triste panorama. Añoro la antigua Copa del Mundo que tanto lustre dio al ciclismo moderno. Hoy no vemos a muchos ciclistas brillar más que una vez al año. La situación se antoja inadmisible.

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