viernes, 2 de abril de 2010

Decepción blanca, paseo blaugrana




No me cuesta nada admitir que me equivoqué al pronosticar un 3-2 para el Regal Barça. Ni que Trecet (alguien cuyos superiores conocimientos en esto del baloncesto están a años luz de los míos, que ni siquiera he empezado en el periodismo) llevaba razón. Fue al final un 3-1 para los de Xavi Pascual, que se sobrepusieron a la derrota en el segundo partido en el Palau, para infligir dos golpes secos, definitivos, a su eterno rival donde más duele: en su propia casa. La incontestable victoria culé del primer partido en Vistalegre le hace a uno cuestionarse sobre qué equipo juega en casa y cuál es el visitante. Al Real Madrid le quema la bola partido tras partido en el coso de Carabanchel. La segunda derrota arroja muchos más interrogantes si cabe que la primera: se me ocurre pensar por qué siempre que el Madrid tuvo posesión para igualar o superar al Barcelona en el marcador nunca lo consiguió. Faltas en ataque, mala selección de tiro, muchas veces ni caso a las órdenes de Messina y, por supuesto, la gran defensa del Regal Barça que, pese a tener a jugadores clave como Mickael o Navarro cargados de faltas ya desde el primer cuarto, apenas se relajó en defensa.


Gran eliminatoria la jugada por Xavi Pascual, que se sobrepuso al varapalo del segundo partido con una lección táctica en Vistalegre que le encumbra a la élite del baloncesto europeo. Es muy fácil jugar bien con una plantilla como la suya, si no la mejor de Europa sí de las cuatro mejores. Lo que resulta muy complicado es armonizar a todos los jugadores para que no desentonen en las rotaciones. Hasta el olvidado Trías tuvo sus minutos en la eliminatoria, minutos de calidad.

En el bando contrario, Messina ha visto cómo en muchas ocasiones sus jugadores ignoran sus órdenes, se les nublan las ideas. También es cierto que la crueldad de sus rotaciones ha provocado que jugadores como Bullock hayan completado lamentables partidos por la ansiedad que provoca el haber fallado un triple. Velickovic pasó del ostracismo de los primeros partidos a jugar más de veinte minutos. Y al contrario le ocurrió a Kaukenas. Es más que probable que Messina se haya arrepentido a lo largo del año de haber fichado a algunos jugadores, pero la falta de continuidad a muchos les ha hundido psicológicamente. Pero lo peor, sin duda, ha sido la irregularidad (excepción de Tomic y Llull) de la plantilla en esta serie.


Así, el Real Madrid tiene mucho sobre lo que reflexionar de cara al año próximo. En circunstancias normales tendría que luchar por entrar en la final de la ACB, pero con un equipo enfrente como el Barça -que ha hecho y desecho a su antojo siempre que ha jugado con los blancos-, no hay milagros posibles. Por su parte, los blaugranas no deberán relajarse. Un partido ante el CSKA puede ser una auténtica lotería. La mejor noticia es que, por fin, ha vuelto el mejor Navarro y que el equipo es capaz de responder ante el panorama más adverso. Sólo un partido les separa de la final.


Por último, hablar de la eliminación del Caja Laboral ante el CSKA. Es una pena que durante gran parte del partido las esperanzas de volver a Moscú se mantuvieran intactas. Pero un último cuarto impresionante de los rusos dejó helado a todo el Buesa Arena. Una verdadera pena. Como al Real Madrid, ahora a los vitorianos sólo les queda centrarse en la ACB, con la meta final de destronar a un Barça que está dispuesto a ganarlo todo.

2 comentarios:

  1. gran artículo jose, un gran análisis de lo que ha sido esta eliminatoria...

    enhorabuena tio porque escribes genial

    Luis desde Valladolid

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  2. Chapeau!! Me encanta el artículo, como siempre

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