sábado, 3 de abril de 2010

De Ronde: un sueño por cada piedra




Que para los belgas el Tour de Flandes (De Ronde van Vlaanderen, en neerlandés. 12:40 en Teledeporte; 13:00 en Eurosport) es una religión se demuestra año tras año, domingo tras domingo, victoria tras victoria. Particularmente importante es para los flamencos, pues la carrera discurre por la parte norte de Bélgica, esto es, por Flandes. Me permito una frase de Peter Van Petegem, doble ganador de la prueba, en la que el "negro de Brakel" habla sobre la dedicación que los ciclistas de aquella zona profesan a la carrera (frase tomada del nick de un forero de esta conocida web ciclista):

"Desde que tenía quince años he entrenado aquí cada día, en las Ardenas flamencas. Como profesional, he rodado entre treinta y cuarenta mil kilómetros al año. Mientras los demás se juntaban alrededor de una mesa en Navidad, yo entrenaba cinco horas al día. ¿O cómo crees que se gana el Tour de Flandes? Estaba ocupado en ello seis meses al año".

Llega la hora de la verdad para los especialistas en el pavés: el primero de los domingos que, encadenados consecutivamente, van a llevar la atención de las clásicas del norte de Bélgica al norte de Francia. Es la hora de que Stijn Devolder, desaparecido durante el resto del año, muestre sus cartas y se asome al escaparate de la carrera que le ha visto ganar los últimos dos años. Cualquier otro resultado que no sea ganar muy probablemente conlleve su salida del Quick Step a final de año, porque su director, Patrick Lefevre, ya no aguanta más su pasotismo.

Parece claro que los equipos que van a dominar la carrera serán el CSC de Cancellara y Breschel y el Quick Step de los "leones de Flandes", Tom Boonen y el propio Devolder (dos victorias para cada uno en "De Ronde"). Un movimiento de cualquiera de los cuatro pondrá en jaque al otro equipo, y viceversa. Nuestro Juan Antonio Flecha, en el mejor momento de su carrera, tendrá que estar siempre bien situado en los muros, siempre atento para evitar las caídas que tanto le incomodaron en la edición de 2009. Con la extraña baja de Pozzato (algunos foros ya echan humo) por un virus cogido en los 3 días de la Panne y la de Haussler, el español será el tercero en discordia. Su victoria en la Omloop Het Nieuwsblad incrementará sobre él la presión (y la vigilancia de los rivales). El de Junín es un coloso este año en los muros (nunca ha subido tan bien), y ya fue tercero en 2008. Soñar es gratis, y otro podio sería un resultado magnífico. Philippe Gilbert (aún bajo de forma), Lars Boom, Hushovd y Cavendish darán lustre a la prueba. El tirón mediático -ya se sabe- se lo llevará Lance Armstrong, que aparecerá con su equipo para preparar la etapa de pavés del Tour y que, salvo victoria de Flecha, copará las brevísimas crónicas de la prensa deportiva y generalista del lunes.
Si CSC y Quick Step pondrán la música, Tom Boonen ha de ser, obligatoriamente, quien dirija la orquesta. Su estado de forma es excepcional, ha demostrado durante este último mes que nadie (a excepción del ausente Pozzato) sube como él los muros, y le conviene endurecer la carrera. Boonen no se puede permitir que un Cancellara o un Flecha le roben la cartera cuando el belga está llamado a conseguir su tercera victoria, igualando a Magni, Museeux, Buysse y Leman. Al pupilo de Lefevre le interesaría llegar al pie del Kapelmuur con el grupo de los elegidos, con los favoritos al borde del agotamiento. Para ello, seguro que el de Mol tratará de moverse en el terrible encadenado de muros del Oude-Kwaremont y los durísimos Paterberg y Koppenberg (kilómetros 179 al 189 de carrera). 3 colosos en menos de diez kilómetros, la lanzadera perfecta para las aspiraciones de Boonen y para evitar que Devolder le vuelva a eclipsar. Más aún si se produce una montonera en el último de estos muros, como suele ser habitual. La colocación de los favoritos será la clave.



El belga que consigue ganar el Tour de Flandes, y además lo hace con el maillot de campeón de su país -como lo hiciera hace dos años Stijn Devolder- se convierte en mito, imborrable recuerdo en el imaginario de la afición flamenca que, como siempre, abarrotará las cunetas y los muros para dar aliento a todos los corredores (volveremos a ver, seguro, a los aficionados españoles portando la bandera rojigualda al lado de la capilla del Kapelmuur, con la leyenda "Flecha"). La 94ª edición de "De Ronde Van Vlaanderen" será, si nada lo impide, un todos contra Boonen. Parece ser, además, que la lluvia hará acto de presencia para endurecer aún más los 262 kilómetros de la carrera. Boonen, Cancellara, Flecha, Devolder, Breschel, Gilbert, Boom,... ¿Quién llegará primero a la meta de Meerbeke? ¡Hagan sus apuestas!


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