lunes, 15 de marzo de 2010

"Invictus" Contador.



Soy uno de los muchos que babea, literalmente, cada vez que Alberto Contador se levanta del sillín y se balancea sobre su bici. Otro de tantos que disfruta con las prestaciones del pinteño en contrarreloj, cada vez mejor, más acoplado a la "cabra". Esta pasada semana hemos podido disfrutar de ambas versiones en la París - Niza: muy buena crono el primer día, que de no ser por el viento de cara que soplaba en la parte final le habría llevado a disputar la victoria con Leipheimer, y muy buenas sensaciones en montaña. No es, por supuesto, el Contador fino del mes de julio, pero un buen entrenamiento y su calidad innata le valen para sobresalir del resto en cuanto el asfalto se eleva hacia el cielo. Desatado en Mendé, donde nadie le pudo parar, y ayer en el Col d'Eze, Contador ha sumado la que es su segunda París - Niza, una carrera en la que el corredor del Astaná ha aprendido a ganar y a perder. Lecciones, ambas, que los campeones deben conocer para poder ser mejores. Una caída (sin consecuencias) y la falta de compañeros de equipo junto a él durante la maniobra del Caisse de Valverde y Luis León Sánchez, y que derivó en un "abanico" al que no pudo llegar Contador, es el único "pero" de la participación del "pistolero" de Pinto. Es "invictus" Contador, pues lleva imbatido en las rondas por etapas desde la Vuelta a Castilla y León de 2009, que, pensando en hacer amigos para el Tour, cedió a su hoy rival Leipheimer.

Sin embargo, no entiendo que se queje de las bonificaciones en la París - Niza, cuando él se aprovechó de ellas para ganar la Vuelta a España 2008. La memoria es frágil. El problema radica en que el segundo en aquella ronda -el archimencionado Leipheimer- no tiene la velocidad terminal de Alejandro Valverde. Segundo en el Podio final del paseo de los Ingleses, el murciano ha coqueteado con la victoria durante varios días. "Luisle" Sánchez, tercero, completó el triplete español. Aunque no estuvo tan fuerte como el año pasado, se está mostrando como una alternativa real a su paisano Valverde en las vueltas de una semana. Aún un par de niveles por debajo de los grandes escaladores, las vueltas de tres semanas le quedan todavía grandes. En el caso de los dos murcianos, de no haber sido por la conservadora táctica de Eusebio Unzúe en una situación de dos contra uno (Valverde y Luisle contra Contador), probablemente alguno de los dos hubiera puesto en muchos apuros al madrileño, incluso podría haber sentenciado la carrrera.
Gran papel, también, el de Xavi Tondo, ganador de una etapa, y Joaquín Rodríguez, que apareció en la montaña y ha dejado muestras de su buena preparación de cara a las clásicas de las ardenas. Se ha echado de menos, en cambio, su habitual victoria en la Tirreno - Adriático, que este año parece que volverá a ser para Michelle Scarponi, siendo a día de hoy Juanjo Oroz, del Euskaltel, el mejor español (duodécimo), y con Flecha y J.J. Rojas entre los veinte primeros. Buenas perspectivas se presentan para los españoles de cara a la Milán - San Remo del próximo sábado. Si a la fiesta se une Óscar Freire, seguro que alguno de los nuestros rondará la victoria.

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