lunes, 29 de marzo de 2010

Historias de piedras y de asfalto al sol




Las escenas del ciclismo de este fin de semana se acumulan en la mente como los fotogramas de una película. Muchos aficionados desearían seguir paladeando los imborrables momentos que los gladiadores de dos ruedas les han brindado por toda Europa: en Cataluña, Córcega y Bélgica.

Por espectacularidad, la palma se la llevan la Volta a Catalunya y la E3 Prijs Vlaanderen. Dos formas radicalmente opuestas de concebir el ciclismo, la una por etapas, bajo el sol mediterráneo, la otra por los muros de pavés de Flandes, el aire gélido y el público llenando las cunetas. Además, el Criterium Internacional, en Córcega, sirvió para ver el enorme respeto que infunde Contador en el resto de corredores, incapaces de saber qué hacer cuando al de Pinto no le responden las piernas. Por último, la Gante - Wevelgem nos dejó con la miel en los labios, porque a Freire le faltaron energías para optar a la victoria. Vayamos por partes.

La E3 Prijs de 2010 ya puede ser calificada como "histórica". Porque es historia ver al mejor Tom Boonen de siempre. El único capaz de hacer temblar a todo un pelotón cuando el adoquín y la pendiente se aúnan en los muros flamencos. El vigente campeón belga seleccionó la carrera, hizo y deshizo a su antojo, y cuando vio que Flecha y Cancellara se le unían, decidió que no habría mejores compañeros de viaje que el de Junín y el suizo. Por detrás, un Pozzato desatado no pudo alcanzar al trío de cabeza y se tuvo que conformar con acabar cuarto, dando tiempo a un grupo en el que iban tres Rabobank, entre ellos Lars Boom, que aprende rápido de cara a los años próximos, donde está llamado a ser uno de los "capos" de las clásicas belgas. Y si suelto iba el bueno de "Pippo" Pozzato, Cancellara sencillamente levitó sobre las calles de Harelbeke, como sólo él sabe hacer. Se fue a dos kilómetros de meta y la indecisión entre Flecha y Boonen hizo el resto. Soberbio "Espartaco", que estrena su palmarés en las clásicas belgas a una semana del Tour de Flandes. Excelso Flecha, que siempre está ahí. Es una pena que no tenga el motor del suizo ni el sprint del belga, pero eso da aún más mérito a lo que hace año tras año.


Cancellara, Boonen, Flecha, Pozzato. El panorama ciclista cuenta las horas que faltan para verlos rodar por el Koppenberg y el Kapelmuur. Siempre con la incógnita de Devolder, que vive por y para "De Ronde". Con la ausencia de muchos de ellos en la Gante - Wevelgem, Óscar Freire era la mejor baza española. Sin embargo, un abanico formado por la Liquigas de Daniele Bennati a más de setenta kilómetros de meta a punto estuvo de eliminarle de la victoria. A la caza del primer pelotón se lanzó junto con Gilbert y Gasparotto (impresionante exhibición del italiano del equipo Astaná en el muro del Catsberg, sacando de rueda al valón). Los tres contactaron con el grupo de cabeza. Pero la velocidad a la que rodó el grupo en los últimos kilómetros provocó que Freire quedara descolgado, y, con él, cualquier opción de victoria para los nuestros. Ganó muy fácil Bernard Eisel, del HTC Columbia.

Más al sur, en Cataluña, la Volta ha sido, sin lugar a dudas, una de las mejores carreras del año. Pese a que el recorrido no era muy espectacular, los ciclistas brindaron un gran espectáculo a los pocos aficionados que salieron a su encuentro. La minúscula cobertura de Teledeporte y TV3 hizo el resto. Sin pena ni gloria, la Volta está herida, no sabemos si de muerte o no, pero son ya muchas las pruebas que el ciclismo catalán ha olvidado. Joaquim Rodríguez, ganador de la prueba, es una voz más que autorizada que no se calla la cruda realidad. A punto de llegar al centenario, la Volta sufre la realidad económica que azota España, con la incertidumbre de no saber si llegará a un nuevo cumpleaños. Basta con admirar su palmarés, como el de la ya muerta Setmana Catalana, para darse cuenta de que es una prueba patrimonio del ciclismo nacional. Las instituciones deben hacer todo lo posible por garantizar su solvencia económica. De lo demás ya se encargará gente como Cavendish (que ganó su primera etapa en este 2010), Kreuziger, Voigt, Tondo o el argentino Haedo, que poco a poco está haciendo camino en Europa.


Viendo la primera etapa del Criterium Internacional, a muchos aficionados les queda la sensación de que los ciclistas no saben qué hacer cuando Contador no es el pequeño y ágil escalador que doblega a todos en la montaña. Nadie tiene un "plan B". Tan solo se espera el ataque del pinteño para que el resto se juegen las posiciones de honor. Contador, con problemas alérgicos, sufrió de lo lindo el sábado con la "marcha cuartelera" de su coequipier Vinokourov. Incapaz de responder a los ataques, el español asistió impasible a la exhibición de Fedrigo y a la confirmación de una de las mayores promesas -junto con Rui Costa- del ciclismo portugués: Tiago Machado, segundo en la etapa, por delante de Samuel Sánchez. Al día siguiente, el habitual primer sector del Criterium sirvió para que Fedrigo cogiera diez segundos de bonificación que le permitieron afrontar con calma la crono vespertina, donde David Millar le arrebató por dos segundos la victoria a Contador. En la general final, dos euskaltel entre los diez primeros: Samuel Sánchez, cuarto, y el prometedor Beñat Intxausti, décimo. Aburrida carrera a la espera de los platos fuertes de las próximas semanas.


1 comentario:

  1. Cada vez que me meto en tu blog me encuentro más de lo que espero. Sencillamente es espectacular José. Entre toda la gente que conozco eres, con diferencia, el que mejor escribe. Yo de mayor quiero ser como tú jeje.
    PD: le acabo de enviar un correo a mi compañero para recordarle por enésima vez, esta vez por escrito, que te reenvie el e-mail.
    Enhorabuena por tu trabajo.

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