lunes, 29 de marzo de 2010

Historias de piedras y de asfalto al sol




Las escenas del ciclismo de este fin de semana se acumulan en la mente como los fotogramas de una película. Muchos aficionados desearían seguir paladeando los imborrables momentos que los gladiadores de dos ruedas les han brindado por toda Europa: en Cataluña, Córcega y Bélgica.

Por espectacularidad, la palma se la llevan la Volta a Catalunya y la E3 Prijs Vlaanderen. Dos formas radicalmente opuestas de concebir el ciclismo, la una por etapas, bajo el sol mediterráneo, la otra por los muros de pavés de Flandes, el aire gélido y el público llenando las cunetas. Además, el Criterium Internacional, en Córcega, sirvió para ver el enorme respeto que infunde Contador en el resto de corredores, incapaces de saber qué hacer cuando al de Pinto no le responden las piernas. Por último, la Gante - Wevelgem nos dejó con la miel en los labios, porque a Freire le faltaron energías para optar a la victoria. Vayamos por partes.

La E3 Prijs de 2010 ya puede ser calificada como "histórica". Porque es historia ver al mejor Tom Boonen de siempre. El único capaz de hacer temblar a todo un pelotón cuando el adoquín y la pendiente se aúnan en los muros flamencos. El vigente campeón belga seleccionó la carrera, hizo y deshizo a su antojo, y cuando vio que Flecha y Cancellara se le unían, decidió que no habría mejores compañeros de viaje que el de Junín y el suizo. Por detrás, un Pozzato desatado no pudo alcanzar al trío de cabeza y se tuvo que conformar con acabar cuarto, dando tiempo a un grupo en el que iban tres Rabobank, entre ellos Lars Boom, que aprende rápido de cara a los años próximos, donde está llamado a ser uno de los "capos" de las clásicas belgas. Y si suelto iba el bueno de "Pippo" Pozzato, Cancellara sencillamente levitó sobre las calles de Harelbeke, como sólo él sabe hacer. Se fue a dos kilómetros de meta y la indecisión entre Flecha y Boonen hizo el resto. Soberbio "Espartaco", que estrena su palmarés en las clásicas belgas a una semana del Tour de Flandes. Excelso Flecha, que siempre está ahí. Es una pena que no tenga el motor del suizo ni el sprint del belga, pero eso da aún más mérito a lo que hace año tras año.


Cancellara, Boonen, Flecha, Pozzato. El panorama ciclista cuenta las horas que faltan para verlos rodar por el Koppenberg y el Kapelmuur. Siempre con la incógnita de Devolder, que vive por y para "De Ronde". Con la ausencia de muchos de ellos en la Gante - Wevelgem, Óscar Freire era la mejor baza española. Sin embargo, un abanico formado por la Liquigas de Daniele Bennati a más de setenta kilómetros de meta a punto estuvo de eliminarle de la victoria. A la caza del primer pelotón se lanzó junto con Gilbert y Gasparotto (impresionante exhibición del italiano del equipo Astaná en el muro del Catsberg, sacando de rueda al valón). Los tres contactaron con el grupo de cabeza. Pero la velocidad a la que rodó el grupo en los últimos kilómetros provocó que Freire quedara descolgado, y, con él, cualquier opción de victoria para los nuestros. Ganó muy fácil Bernard Eisel, del HTC Columbia.

Más al sur, en Cataluña, la Volta ha sido, sin lugar a dudas, una de las mejores carreras del año. Pese a que el recorrido no era muy espectacular, los ciclistas brindaron un gran espectáculo a los pocos aficionados que salieron a su encuentro. La minúscula cobertura de Teledeporte y TV3 hizo el resto. Sin pena ni gloria, la Volta está herida, no sabemos si de muerte o no, pero son ya muchas las pruebas que el ciclismo catalán ha olvidado. Joaquim Rodríguez, ganador de la prueba, es una voz más que autorizada que no se calla la cruda realidad. A punto de llegar al centenario, la Volta sufre la realidad económica que azota España, con la incertidumbre de no saber si llegará a un nuevo cumpleaños. Basta con admirar su palmarés, como el de la ya muerta Setmana Catalana, para darse cuenta de que es una prueba patrimonio del ciclismo nacional. Las instituciones deben hacer todo lo posible por garantizar su solvencia económica. De lo demás ya se encargará gente como Cavendish (que ganó su primera etapa en este 2010), Kreuziger, Voigt, Tondo o el argentino Haedo, que poco a poco está haciendo camino en Europa.


Viendo la primera etapa del Criterium Internacional, a muchos aficionados les queda la sensación de que los ciclistas no saben qué hacer cuando Contador no es el pequeño y ágil escalador que doblega a todos en la montaña. Nadie tiene un "plan B". Tan solo se espera el ataque del pinteño para que el resto se juegen las posiciones de honor. Contador, con problemas alérgicos, sufrió de lo lindo el sábado con la "marcha cuartelera" de su coequipier Vinokourov. Incapaz de responder a los ataques, el español asistió impasible a la exhibición de Fedrigo y a la confirmación de una de las mayores promesas -junto con Rui Costa- del ciclismo portugués: Tiago Machado, segundo en la etapa, por delante de Samuel Sánchez. Al día siguiente, el habitual primer sector del Criterium sirvió para que Fedrigo cogiera diez segundos de bonificación que le permitieron afrontar con calma la crono vespertina, donde David Millar le arrebató por dos segundos la victoria a Contador. En la general final, dos euskaltel entre los diez primeros: Samuel Sánchez, cuarto, y el prometedor Beñat Intxausti, décimo. Aburrida carrera a la espera de los platos fuertes de las próximas semanas.


martes, 23 de marzo de 2010

Euroliga: F.C. Barcelona - Real Madrid




La incomprensible "pájara" (si se me permite el símil ciclista) del Real Madrid en Vistalegre ante el Maccabi ha propiciado el duelo contra el "coco" del baloncesto europeo. El Regal Barça de Xavi Pascual es, hoy por hoy, el equipo que más respeto infunde en el viejo continente. Nadie pondría la mano en el fuego por una victoria del Real Madrid ante el Partizan, pero probablemente la situación de escepticismo que ha rodeado la previa del partido de hoy (Palau Blaugrana, 20.45h) en las filas del conjunto blanco sería mucho menor.
Con su buen hacer habitual, Ramón Trecet ha analizado la eliminatoria entre culés y madridistas, y comparto con él su opinión de que la eliminatoria se decidirá en la canasta de los barcelonistas, no ya por cómo defenderán los de Pascual, sino por cómo será capaz Messina de quebrar la telaraña en la que su equipo quedó encerrado tanto en el partido de la fase regular en Vistalegre, como en en la final de la Copa del Rey. No sólo eso, sino que en ambos partidos se dio por vencido antes de llegar siquiera al último cuarto. La distancia entre los dos equipos fue siempre sideral y favorable al Barcelona, un "martillo pilón" cuyos automatismos están memorizados por todo el plantel y ya, a estas alturas del año, uno no recuerda que Ricky Rubio o N'Dong fueron fichados el pasado verano. El Madrid, en cambio, pelea en cada partido contra su cara oscura, en busca de su estilo propio (que a buen seguro llegará, si la paciencia de la directiva no se agota). Nadie duda de la capacidad de Messina, aunque en ocasiones llegue a volver locos a los escoltas con tantos cambios. No es Maljkovic, pero lleva sus mismos genes ganadores, estirpe de campeones, y sólo falta que la plantilla y el italiano se conviertan en un mismo ente, que se armonicen en una única unidad cuyo objetivo sea la victoria. El Madrid ha vivido de chispazos de ingenio y exhibiciones colectivas como en la semifinal de Copa frente al Caja Laboral, una vez que su juego de continuidad se paró en seco en diciembre, tras silenciar al Panathinaikos en el OAKA. Altibajos que generan muchas dudas en el aficionado blanco.


En el juego interior de los blancos estará la clave de la eliminatoria. Lavrinovic, Tomic, Reyes y Garbajosa han de hacer frente a todo un regimiento de artillería pesada, encabezado por Lorbek y Fran Vázquez, al que difícilmente podrán parar (menos mal que a Santiago ya se le ganó en Estambul, pero menudo último cuarto se marcó el puertorriqueño). El Barça tratará de sembrar la zona blanca de opciones de canasta y faltas personales. Las ayudas defensivas serán fundamentales. En el otro lado, el tiro exterior de los de Messina deberá estar a tono en cada partido, porque, del otro lado, los francotiradores blaugranas no perdonan. Y, sobre todo, el Madrid deberá saber ir a remolque en el marcador. Sobrellevar distancias de 7 o de 10 puntos sin que cada jugador pretenda hacer la guerra por su cuenta. Eliminatoria, pues, muy complicada para los blancos, que buscarán la sorpresa. Los de Xavi Pascual, por su parte, intentarán volver a dejar el buen sabor de boca que acostumbran en cada partido, sin amilanarse en los ambientes hostiles y, de paso, metiendo aún más miedo a los rivales. He de discrepar con Trecet, aunque peque un poco de madridismo. Espero un 3-2 a favor del Regal Barça, pero me conformaría con que el Real Madrid lavara la imagen de los dos últimos enfrentamientos directos con los culés.
Suerte también para el Caja Laboral, que lo tiene muy complicado ante el CSKA de Moscú. Equipo hay para no dar la batalla por perdida hasta el quinto partido. Los vitorianos son unos guerreros, e Ivanovic su general, un hombre al que resulta a veces muy complicado de agradar en el campo. La exigencia personificada no lo será menos en esta eliminatoria. Lo dicho, mucha suerte. París, ciudad talismán para el deporte español, espera con los brazos abiertos, y aliada con la diosa Fortuna, a nuestros representantes.
Fotografía: telecinco.es/sport.es

sábado, 20 de marzo de 2010

Óscar Freire, tres veces Rey de Italia




Dicen que quien gana la Milán - San Remo se convierte en Rey de Italia por un día. Afortunado debe sentirse Óscar Freire, pues hoy ha vuelto a deleitar al mundo con una exhibición en Lungomare sanremense. Triplete del sprinter cántabro, que supera a Miguel Poblet y es ya es español con más victorias en el primer "monumento" del año en el calendario ciclista.


Lo intentó en el descenso de la Cipressa el corredor del Androni, Ginanni. Su ataque hizo una división definitiva entre el grupo de favoritos a la victoria y un grupo en el que, debido al alto ritmo en la subida a la propia Cipressa, se había quedado descolgado Mark Cavendish. El ganador de la edición del año pasado seguro que aún no se ha recuperado de las consecuencias de la caída sufrida en la Tirreno - Adriático. Freire tiró de su experiencia para estar bien colocado, en cabeza del grupo, en los momentos decisivos. Sus piernas, a las que les sobran quilates, hicieron el resto.


Gilbert, al final del Poggio, y Pozzatto, en las calles de San Remo, quisieron también intentar la gesta en solitario, pero el trabajo de la Lampre de Petacchi, primero, y de la Liquigas de Bennati, después, condujeron irremediablemente al sprint. El checo Kreuziger hizo de lanzador improvisado del italiano en la línea de meta. Bennati lanzó algo pronto el sprint, y enseguida Freire y Boonen -situados tras él- le rebasaron. En los metros finales, el español hizo gala de esa velocidad terminal que siempre ha sido su seña de identidad en las llegadas en grupo, como lo fue de McEwen y lo es ahora de quien está llamado a marcar una época en la suerte de la velocidad pura, el británico Cavendish.


Flecha también llegó en el grupo delantero, muestra evidente de que su estado de forma de cara a las clásicas de pavés es muy bueno. Queda por saber ahora qué reconocimiento tendrá la victoria de Freire en los medios españoles, tan poco dados a engrandecer las gestas ciclistas ajenas al Tour de Francia. Sería mucho pedir que tuviera una página en cualquier diario deportivo, es lo justo para alguien que, presumiblemente, este año se retirará. Y con él se va uno de los mejores ciclistas españoles de todos los tiempos. Su palmarés, espectacular para un español, habla por sí solo. Es tiempo, por tanto, de que Óscar Freire tenga un merecido homenaje, si no hoy, sí el día en que abandone el ciclismo. Gracias por tu trabajo y por tu clase, "Oscarito".

martes, 16 de marzo de 2010

Rosso Alonso




La victoria de Fernando Alonso este fin de semana ha dejado España en un estado de peligrosa euforia. Es motivo de una alegría inmensa que el ovetense haya ganado en Bahréin -más aún para los "ferraristas"-, y que lo haya hecho en su debut con la escudería de Maranello. Cuarto piloto tras Mario Andretti, Nigel Mansell y Kimi Raikkonen en lograrlo. Todos ellos campeones del mundo.

Felicidad desatada en España que rompe audiencias y revive la "gallina de los huevos de oro" que en su momento disfrutó Tele 5 y ahora aprovecha La Sexta (con un gran fichaje como Marc Gené). Los titulares más fantasiosos se han visto en los últimos dos días y, como es habitual en este país, se da por sentado que Alonso ha ganado ya el mundial y que, además, Ferrari ha encontrado a su líder después de años sin rumbo. Hay que frenar toda esta ola de optimismo desmesurado, y el primero en hacerlo ha sido Steffano Domenicalli: "calma, calma, calma". Quedan dieciocho carreras. No es momento para dar el título, pero algunos periódicos tienen que vender,...

El asturiano hizo una buena salida, arriesgando por el exterior de la curva uno, por donde había menos goma y, por tanto, menor tracción. Pero la jugada le salió bien y, gracias a que ni él ni Massa se intentaron cerrar el uno al otro, consiguió arrebatarle la segunda posición al brasileño. A partir de entonces, la carrrera fue un tira y afloja entre él y Vettel. Tiempos similares, aunque el Red Bull era ligeramente más rápido. Fue entonces cuando Alonso decidió parar a cambiar neumáticos. Adelantó su entrada en boxes y la jugada le salió bien. Pese a que Vettel fue más rápido en el pit stop, casi le recuperó dos segundos. Desde entonces comenzó una persecución que terminó cuando los problemas en el escape (¿será de nuevo la fiabilidad el punto negro de Red Bull?) hicieron que tanto Alonso como Massa le adelantaran en curvas consecutivas. A partir de ahí la carrera no tuvo color. Fernando fue un reloj que recordó a Raikkonen: carrera dominada, tiempos bestiales. Vuelta rápida de carrera (más de un segundo respecto de la segunda mejor) Se notó lo mucho que quería ganar a lo grande. Y así lo hizo. Meritorio cuarto puesto de Vettel y bien los Mercedes. Ambos.

Fue una carrera sin historias, aburrida hasta el extremo. La fórmula uno se empeña, año tras año, en superarse en el camino de la involución. Pero, pese a que no me han gustado nada las nuevas normas de cara a esta temporada, creo que merecen cierto margen de duda. Cinco carreras. Hay algunos, como Nick Fry o Martin Withsmarsh, que ya se han quejado amarga y abiertamente sobre ello. Lógico, pues no ganaron. Quien no llora, no mama. En quince días volverá el gran circo, esta vez en Melbourne. Australia le da otro color a la Fórmula 1.




lunes, 15 de marzo de 2010

"Invictus" Contador.



Soy uno de los muchos que babea, literalmente, cada vez que Alberto Contador se levanta del sillín y se balancea sobre su bici. Otro de tantos que disfruta con las prestaciones del pinteño en contrarreloj, cada vez mejor, más acoplado a la "cabra". Esta pasada semana hemos podido disfrutar de ambas versiones en la París - Niza: muy buena crono el primer día, que de no ser por el viento de cara que soplaba en la parte final le habría llevado a disputar la victoria con Leipheimer, y muy buenas sensaciones en montaña. No es, por supuesto, el Contador fino del mes de julio, pero un buen entrenamiento y su calidad innata le valen para sobresalir del resto en cuanto el asfalto se eleva hacia el cielo. Desatado en Mendé, donde nadie le pudo parar, y ayer en el Col d'Eze, Contador ha sumado la que es su segunda París - Niza, una carrera en la que el corredor del Astaná ha aprendido a ganar y a perder. Lecciones, ambas, que los campeones deben conocer para poder ser mejores. Una caída (sin consecuencias) y la falta de compañeros de equipo junto a él durante la maniobra del Caisse de Valverde y Luis León Sánchez, y que derivó en un "abanico" al que no pudo llegar Contador, es el único "pero" de la participación del "pistolero" de Pinto. Es "invictus" Contador, pues lleva imbatido en las rondas por etapas desde la Vuelta a Castilla y León de 2009, que, pensando en hacer amigos para el Tour, cedió a su hoy rival Leipheimer.

Sin embargo, no entiendo que se queje de las bonificaciones en la París - Niza, cuando él se aprovechó de ellas para ganar la Vuelta a España 2008. La memoria es frágil. El problema radica en que el segundo en aquella ronda -el archimencionado Leipheimer- no tiene la velocidad terminal de Alejandro Valverde. Segundo en el Podio final del paseo de los Ingleses, el murciano ha coqueteado con la victoria durante varios días. "Luisle" Sánchez, tercero, completó el triplete español. Aunque no estuvo tan fuerte como el año pasado, se está mostrando como una alternativa real a su paisano Valverde en las vueltas de una semana. Aún un par de niveles por debajo de los grandes escaladores, las vueltas de tres semanas le quedan todavía grandes. En el caso de los dos murcianos, de no haber sido por la conservadora táctica de Eusebio Unzúe en una situación de dos contra uno (Valverde y Luisle contra Contador), probablemente alguno de los dos hubiera puesto en muchos apuros al madrileño, incluso podría haber sentenciado la carrrera.
Gran papel, también, el de Xavi Tondo, ganador de una etapa, y Joaquín Rodríguez, que apareció en la montaña y ha dejado muestras de su buena preparación de cara a las clásicas de las ardenas. Se ha echado de menos, en cambio, su habitual victoria en la Tirreno - Adriático, que este año parece que volverá a ser para Michelle Scarponi, siendo a día de hoy Juanjo Oroz, del Euskaltel, el mejor español (duodécimo), y con Flecha y J.J. Rojas entre los veinte primeros. Buenas perspectivas se presentan para los españoles de cara a la Milán - San Remo del próximo sábado. Si a la fiesta se une Óscar Freire, seguro que alguno de los nuestros rondará la victoria.

sábado, 13 de marzo de 2010

La Inquisición contra Higuaín



Se debe sentir muy solo el "pipita" después de los últimas portadas del diario Marca. El sancta sanctorum de gran parte del madridismo ha atacado con ferocidad la mala actuación del delantero argentino contra el Olympique Lyonnais. Dos portadas -la primera, indirectamente; la segunda, de lleno- en dos días hacen referencia al número veinte del Real Madrid. Dos puñales que han pasado ya por encima de cualquier lisonja que en semanas anteriores este diario pseudo-sensacionalista (con el cual quien servidor cada vez se siente menos identificado) le dedicara. Así de rápido cambia de parecer este camaleónico medio.

Hoy, sábado 13, Marca habla de una posible oferta del Manchester City de cincuenta millones de euros por Fernando Gago y el propio Higuaín. En portada, se añade el coste que ambos fichajes supusieron para la entidad blanca. Una cantidad -treinta y tres millones y medio, según el periódico de Unidad Editorial-, por tanto menor a la ofrecida por el City. Tácitamente, el Marca estaría, así, dando información pero, a la vez, mostrando su visto bueno a la operación con el club inglés. Curioso el caso, cuando hace menos de un mes Higuaín era el jugador más en forma del Real Madrid para toda la prensa deportiva. Pero, señores, hay que vender periódicos. Y en este país y en este momento, casi da igual cómo.
Pero la portada que se lleva la palma es la de ayer, viernes 12. "CR9 mosqueado", titula el Marca. Y añade el diario que Ronaldo se queja de dos jugadas en las que Higuaín, ¿intencionadamente?, no le pasó el balón, sino que prefirió disparar, en una, y hacer la guerra por su cuenta -que fue como jugó el Madrid tras el empate del Lyon-, en la otra. Los compañeros de Marca dejan una pregunta en el aire: si hubiera sido Cristiano el que en ambas jugadas tenía la posesión del balón, ¿le habría pasado él al "ex" de Ríver? Quien suscribe estas líneas cree que la respuesta es sencilla y rotunda. NO.


Primera jugada: balón en el área, disparo franco y mano espectacular del guardameta Lloris. Era una posición franca de disparo, si bien no tanto como en la que estaba situado el portugués. Bajo mi punto de vista, Higuaín hizo lo que todo delantero debe hacer en el área: disparar.


Segunda jugada: tras el empate, el Madrid está roto más en ataque que en defensa. Cada jugador intenta regatear él solo a cuantos rivales se le ponen por medio. Lo hizo Diarra, lo hizo Kaka', lo hizo Lass, lo hizo Higuaín. El argentino estuvo mal en esta jugada en particular, como lo estuvo el Madrid en ataque, sin ideas y buscando el gol a trompicones.


La estrategia del diario Marca, ¿busca la marcha de Higuaín? ¿Dirán mañana que hay ya acuerdo con Rooney o con Villa? ¿El fin ulterior era quizás mimar a la "CR9", quizás arrepentido de haber salido del Manchester United? Probablemente lo sepamos en cuestión de semanas, pero parece claro que lo único que Higuaín puede hacer para revertir su situación actual a ojos de la prensa es trabajar. Seguir trabajando en silencio, como ha hecho desde que llegó a Madrid.

FE DE ERRATAS: en mi artículo sobre la previa del R. Madrid - Olympique afirmé que Lucho González jugaba en el Lyon. Esto es absolutamente falso, puesto que juega en el Olympique de Marseille. Evidentemente, quería referirme a Lisandro López.

jueves, 11 de marzo de 2010

Jueves, 11 de Marzo



Sí. Sé que Bosque de Arenberg es un blog de deportes. Así es y así seguirá siendo. Pero éste no es un día cualquiera para mí.

Cualquiera que haya leído mi perfil sabrá que soy madrileño. Basta saber eso para comprender lo mucho que a una persona como a mí (15 años entonces) le afectaron los 192 muertos y casi 2000 heridos de aquella trágica mañana que convirtió a Madrid en el epicentro mundial del dolor. Me cuesta aún ver las imágenes de los vagones reventados. Me atreví a ver el vídeo de las explosiones en Atocha. Mi vida tuvo un antes y un después aquella nublada mañana. Por la tarde, en la M-30, el dolor llevaba forma de coches fúnebres, que desfilaban en dirección a la morgue de Ifema. Su tránsito era incesante, infinitos portadores de malas noticias y de futuras familias rotas.
Quiere el destino que, como hace seis años, las portadas del 11 de marzo lleven las fotografías del Real Madrid. Macabra casualidad. No me acordaría de ello si no fuera porque El Pozo, Atocha, Santa Eugenia y la Calle Téllez se convirtieron en el blanco de quienes, aquel día, lograron su terrible fin. Aquella mañana perdí la fe en el ser humano.
Nunca he sentido tanto dolor, tanta impotencia. Cuando te golpean tan cerca, en tu propio corazón, sientes realmente lo que es dolor. Y nunca podré sentir el vacío infinito de quienes perdieron a alguien en los trenes. Pero ver cómo esta ciudad se levantó en aquel viernes por la tarde, en el que el cielo lloraba con Madrid, supusieron el primer acto de fe de quienes, desde entonces, tratamos de dejar atrás el horror y el sonido de aquella bomba de la que el mundo tuvo conciencia a través de aquel mensaje de voz.
Pasaré una y mil veces por la Puerta del Sol, y siempre me pararé a leer esa placa. La placa del dolor. Hoy es 11 de marzo. Siempre con las víctimas del terrorismo.

martes, 9 de marzo de 2010

El desafío del Real Madrid




Es ahora cuando los grandes equipos sacan a relucir todo su potencial. Y el Real Madrid, un equipo aún en construcción, espera, después de cinco años sin superar los octavos de final de la Champions, estar de nuevo presente en las rondas decisivas de la competición que más fama y prestigio mundial ha dado al club de Chamartín. Enfrente, el Olympique Lyonnais espera impaciente a mañana para descubrir cuál de las dos caras del conjunto blanco comparecerá en el césped del Bernabéu: el equipo apático de la ida en Gerland, inoperante en el mediocampo, o el torbellino de ocasiones y buen juego del partido ante el Sevilla.


Los franceses han llegado a Madrid con "Lucho" González como gran duda. Mañana se sabrá si el delantero argentino estará a disposición de su entrenador, Claude Puel. Por parte de los madridistas, Xabi Alonso y Marcelo, sancionados, obligan a Pellegrini a introducir novedades en el centro del campo. Todo apunta a que serán Lass, Guti y Granero quienes acompañen a Kaka' en el medio. Si el galo es capaz de cubrirle las espaldas al genio de Torrejón, el Real Madrid tendrá mucho partido ganado. No está Diarra muy fino últimamente, pero su brega y su sacrificio por el resto de sus compañeros están garantizados. Si Guti y Granero consiguen aguantar el balón, las opciones de los galos disminuirán considerablemente. Arriba, Cristiano Ronaldo e Higuaín esperarán impacientes su cita con el gol. Van der Vaart tendrá su oportunidad -más que merecida- en el segundo tiempo.


Después de hacer un partido muy completo ante el Villarreal y tras la exhibición de juego del pasado sábado ante el Sevilla, los aficionados "merengues" se preparan para otro recital de su equipo. Esperan buen juego y una victoria de un Real Madrid enrachado. Siete victorias consecutivas en otros tantos partidos es el bagaje que han acumulado los de Pellegrini tras caer por 1-0 en San Mamés ante el Athletic de Bilbao. Invictos en el Santiago Bernabéu en la Liga -no así en Champions, pues cayeron ante el Milan-, hay un dato poco halagüeño para el partido de mañana: los blancos han encajado cuatro goles en los últimos dos partidos en casa (dos el Villarreal, dos el Sevilla). Ante el Olympique no se puede cometer ningún fallo. Dos goles obligarían al Madrid a estar a la altura de noches históricas de los años 80 contra el Anderlecht o el Borussia Monchengladbach.


Máxima concentración, acierto con el gol, coberturas a las subidas de los laterales, arropar a la defensa, la seguridad de Casillas. El Madrid ha de salir a tener el balón desde el primer minuto, controlando la posesión, pero jugando en profundidad y empleando las bandas, tratando de evitar las contras del Lyon. Las jugadas a balón parado serán un arma a favor del Madrid, muy bien trabajadas este año, tanto en ataque como en una defensa que va a cada partido.


78000 cartulinas blancas darán la bienvenida a los de Concha Espina mañana. La afición estará entregada desde antes del partido, pero el equipo ha de corresponderles con juego y goles. No importa no golear, importa pasar de ronda y dar una buena imagen, en la línea de las últimas semanas. No deben empeñarse en arreglar el partido en los primeros diez minutos. Ya lo dijo el gran "Juanito": "noventa minutos en el Bernabéu son muy largos..."

viernes, 5 de marzo de 2010

Tour de Francia (y III)



Bagnères-de-Luchon, el Portet d'Aspet, la decimoquinta etapa del Tour 2010 huele a historia, trágica y festiva. Trágica porque en el descenso del Portet d'Aspet se mató el entonces compañero de Lance Armstrong en el Motorola, Fabio Casartelli (campeón olímpico en Barcelona 92). Era el año 1995 y, como en la etapa de este año, el Aspet era la primera dificultad montañosa de la jornada. Historia festiva, gloriosa, porque en 1983, en el que era el primer Tour de Pedro Delgado, el segoviano hizo segundo en una etapa con final en Bagnères-de-Luchon, y en la que previamente había dejado boquiabierto al mundo con su escalofriante descenso en el Peyresourde ("eso lo hace cualquiera", que diría el a la postre segundo en la carrera, Ángel Arroyo). En medio de tanta historia, el Port de Balès (19,2 km. al 6,2% de desnivel) decidirá el ganador de la etapa, con sus durísimos cuatro kilómetros finales.
Y si la etapa anterior evoca tiempos pasados del ciclismo, el día 20 de julio estaremos ante el ciclismo en sí. Desde Bagnères-de-Luchon los corredores subirán hacia el Col de Peyresourde (11 kilómetros al 7,4%), para encadenar el Aspin (12,3 km. al 6,3%) y el Tourmalet, el centenario Col du Tourmalet (17,1 km. al 7,4%). El descenso del Tourmalet, técnico y siempre peligroso, llevará a los corredores hasta Argelès - Gazost para iniciar la última subida del día, el Aubisque (5,4 kilómetros al 6%), previo paso por el suave Col de Soulor (19 km. al 5,3%). El pelotón rememora, así, el centenario de la inclusión de los Pirineos en el Tour. El encadenado de puertos se mantiene fiel al de la histórica edición de 1910, aquélla que pasó a la historia por la frase del ganador, Octave Lapize, al organizador de la carrera, Henri Desgrange: "vous êtes des assassins" ("son unos asesinos"). Recomiendo leer este blog para conocer más a fondo lo ocurrido.


Un interminable y soporífero llano destroza la etapa y las aspiraciones del público de ver a los favoritos lucirse en honor al bueno de Lapize. Sólo a un suicida se le ocurriría atacar con tanto llano hasta la meta. ¡Qué poco hubiera costado introducir el llano antes del Peyresourde! Pero se nota que Pau pone mucho dinero en la mesa. Esperemos que, además del dinero, no exijan espectáculo, porque será muy limitado. Un final en Luz Ardiden, encadenado tras el Tourmalet, podría haber dinamitado la etapa -y el Tour-. Otro año será.

El segundo día de descanso precederá a la última etapa de montaña del Tour 2010. Al inicio del día, el siempre duro Col de la Marie - Blanque (9,5 kilómetros al 7,5% de desnivel) dará paso a dos conocidos de la etapa anterior: el Soulor, por su vertiente más dura (22 km. al 4,9%) y el Tourmalet, final de etapa, doblemente homenajeado. 19 kilómetros de subida al 7,5%, la última oportunidad para los escaladores de sacar diferencias de cara a la contrarreloj de Burdeos. Paisajes espectaculares, mucho público y el sofocante calor del julio francés marcarán la pauta de ésta y del resto de las etapas pirenaicas.
Así, se habrá acabado la montaña, que no el Tour. Una etapa llana, con previsible sprint final en la meta de Burdeos, hará de transición entre los Pirineos y la lucha contra el crono. 51 kilómetros de sufrimiento individual desde la ciudad del Garona hasta Pauillac. Los corredores de la general aparecerán, seguro, por entre los primeros puestos, y también Cancellara. Será, como suele decirse en estos casos, una contrarreloj en la que no primen los especialistas, sino las fuerzas de cada corredor. El kilometraje no favorece a Contador, que se defiende mejor en distancias menores, pero seguro que estará muy arriba. Los que peor lo pasarán, los hermanos Schleck sin duda. Puede haber grandes diferencias, aunque no debería variar sobremanera la general. Todo dependerá de las diferencias que hayan provocado tanto Alpes como Pirineos. Al día siguiente, París y sus Campos Elíseos recibirán al pelotón y agasajarán al vencedor.
Muchas posibilidades hay de que vuelva a ser, por quinto año consecutivo, un ciclista español. Contador es, sin duda, el favorito indiscutible: sube como nadie, "cronea" cada vez mejor. Su equipo, el Astaná, es a priori el más débil de entre los de la terna de favoritos. Vinokourov ha prometido que ayudará al pinteño, pero no parece que el ciclista kazajo, ganador nato, héroe en su país, sea de fiar. Habrá que estar atentos a cómo llega Óscar Pereiro al Tour. Ojalá haya recuperado la ilusión por correr y se convierta en un buen aliado de Contador.
Contador será muy probablemente (junto con Valverde y los corredores de la Liquigas) quien peor lo pase en la temida etapa de Arenberg, pues no tiene a ningún compañero que se defienda realmente bien sobre el pavés y que le sirva de escudero ese día. Los Schleck tendrán la inestimable ayuda de Fabian Cancellara. En cuanto a Armstrong, bien es cierto que ya no cuenta con su fiel gregario George Hincapie, pero Bruyneel, su director, conoce la zona al dedillo y seguro que planificará alguna emboscada contra Contador. El madrileño, en cambio, tiene un nuevo director: Giuseppe Martinelli. El italiano es sinónimo de una leyenda: Marco Pantani, su ciclista fetiche, un "loco de las cumbres". Ojalá que el bueno de Martinelli instruya a Contador en el arte de la épica y le lleve hacia un nivel aún más alto que el actual.
La participación de Alejandro Valverde en el Tour es, a día de hoy, una incógnita. Pendiente de la resolución final del TAS, que será en este mes, en caso de que el murciano corra la ronda gala lo hará sacrificando su verdadera especialidad: las clásicas (y más concretamente el tríptico de las ardenas: Amstel, Flecha Valona y Lieja). No parece que pueda subir al podio, puesto que, aunque ha mejorado mucho en las cronos, sigue perdiendo demasiado tiempo con respecto a los especialistas. Pero sí puede ser un outsider que dé lustre y espectáculo a la carrera. En cuanto a Carlos Sastre, si corre el Giro con la intención de ganar es más que probable que le suceda como el año pasado y quede en una posición discreta.
¿Podrá Hushovd ganarle el maillot verde a Cavendish? ¿Qué hará Armstrong? ¿Ganará Luisle Sánchez una etapa por tercer año consecutivo? ¿Será Frank Schleck un estorbo para su hermano Andy en sus aspiraciones por ganar el Tour? ¿Ganará Freire alguna etapa? ¿Oiremos -este año sí- el himno español en París? Cada vez queda menos para saberlo.