martes, 26 de enero de 2010

Análisis: Giro D'Italia (I)




Con la Vuelta a España ya presentada, ya tenemos los recorridos definitivos de las tres "grandes" rondas del calendario UCI. Y se puede afirmar sin duda que la 93ª edición del Giro de Italia será la edición más dura entre las grandes vueltas por etapas del año 2010. Puede acercársele el Tour de Francia, pero ni la ronda gala ni la española pueden competir en cuanto a dureza y nombres: Zoncolán, Gavia, Mortirolo, Plan de Corones,... Ahí es nada.


Angelo Zomegnan, director de la Gazzetta dello Sport, se está convirtiendo en un auténtico mecenas del ciclismo, junto con su equipo, apostando siempre por finales espectaculares y etapas llenas de trampas para el corredor. El recorrido del Giro 2010 no es perfecto -siempre hay margen de mejora-, pero, si los ciclistas se lo proponen, puede dar pie a un espectáculo maravilloso.
21 etapas jalonan la edición del año próximo, que arranca el 8 de mayo en Amsterdam (Holanda). Será la novena vez que el Giro comience fuera de Italia, y será la segunda vez en menos de un año que los Países Bajos albergue el inicio de una de las tres grandes vueltas del ciclismo (tras hacerlo este año con la Vuelta, completará la trilogía con el Giro y el Tour, que saldrá de Rotterdam). El prólogo, de 8.4 kilómetros, quizás sea demasiado largo para los sprinters, aunque quién sabe si no volveremos a ver a Cavendish de rosa, como en la pasada edición. Los favoritos tratarán de ceder el menor tiempo posible. Si no participa Cancellara, el abanico de favoritos a vestir la primera maglia rosa será muy amplio.
Tras el prólogo, vendrán dos etapas llanas, ambas con salida en Amsterdam e igual kilometraje (209km.) y llegada a Utrecht y Middelburg, respectivamente. Los equipos de los sprinters probablemente no dejen cabos sueltos y será difícil que gane algún corredor fugado. Los favoritos a la victoria final tratarán de evitar cualquier susto o caída. El pelotón rodará nervioso esos dos días. Como se suele decir, la carrera no se gana en estas etapas, pero sí se puede perder. El traslado de Holanda a Italia forzará que el primer día de descanso sea al cuarto día de carrera.

Si no se produce ningún susto en tierras holandesas, la carrera de verdad para los favoritos a la victoria final comenzará con la cuarta etapa, una contrarreloj individual (Savigliano - Cuneo, en la provincia homónima), de 32.5 kilómetros, en un terreno siempre en ligero ascenso. Los escaladores tratarán de perder el menor tiempo posible en una edición que les es muy favorable por la cantidad de montaña que hay y por su dureza. La crono producirá las primeras diferencias entre los favoritos a la general, aunque por su corto recorrido no parece que vayan a ser definitivas para el desarrollo de la carrera. Al día siguiente, la caravana del Giro llegará a Novi Ligure, aún en tierras piamontesas, en una etapa casi llana en la que podría ser la primera llegada de una fuga o una nueva tentativa de volatta.

La sexta etapa, con llegada en Carrara (ciudad eternamente asociada al mármol) ha sido modificada con respecto a su recorrido original y, en su lugar, la última parte de la etapa será el circuito empleado por la Tirreno - Adriático de 2009, al que el pelotón tendrá que dar dos vueltas. La etapa ha perdido, así, dureza y probablemente se llegue al sprint. sin ir más lejos, Alessandro Petacchi ganó la etapa de la Tirreno. Éste es el circuito que sustituye al trazado original:


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